Detalle  
Ayuntamiento
Parimonio de la Villa      Atrás

Retablo restaurado

pila bautismal

Torre de la Iglesia

Detalle púlpito

Torre del Homenaje

Detalle cubo castillo

Bonilla cuenta con un gran patrimonio cultural heredado de sus antepasados y gracias a que fue alojamiento y visita de reyes, nobles, eclesiásticos y gentes de todo tipo. Y como ya hemos comentado anteriormente llegó a ser la Villa con más relevancia del Valle del Corneja.

Hoy, día quedan restos de su gran importancia como la Iglesia de San Martín y las ruinas del Castillo, aparte de alguna vestigie de la antigua muralla que cubría el pueblo.

Las viviendas de la villa, muchas ennoblecidas con escudos nobiliarios, mantienen su carácter castellano de piedra y madera, es más las nuevas construcciones siguen la misma estela.
Mencionar también las distintas fuentes o pozos que tanta agua dieron a tantas generaciones.

Iglesia Colegiata de San Martín          


Bellísima colegiata, se acabó de construir en la primera mitad del siglo XV, parece ser que debido a que Juan II, huésped del Obispo de Avila Lope de Barrientos, no pudo celebrar la semana santa en la Villa por tener una pequeña iglesia y no haber capacidad para su séquito y se desplazó a Piedrahita.

Campea en medio de su plaza porticada, terminando en festoneadas pirámides sus salientes estribos, avanzando sus caprichosas gárgolas, luciendo en los entrepaños sus gentiles ajimeces y levantando su cuadrada torre con dos ventanas semicirculares por lado.

Tiene una sola nave con una altura de 16 m. y otros 16 m. de largo. Unica y anchurosa desenvuelve cinco bóvedas de cañón ojivales divididas por labrados arcos, y concluye en ábside de crucería cuyo fondo ocupa un barroco retablo, al cual se pasaron en 1688 varias tablas del primitivo referentes a la vida del santo.

Tiene a los costados las puertas, de bocelada ojiva, orladas de colgadizos, metidas entre agujas de crestería nada impropias de la época del Tostado o del Carnaval Carvajal, de quien parece ser el escudo con banda diagonal que adoptó por divisa. Oculta por la Capilla de los Chaves se encuentra un antiguo acceso.

Las capillas añadidas, parecen de la misma época, pues armonizan perfectamente. Se trata de la Capilla del altar mayor, en la cabecera, la capilla de los Chaves a los pies y, en la parte septentrional, la mandada hacer por el sobrino de D. Juan De Guzmán, obispo de Ávila.

El coro está en alto a los pies del templo sobre dos arcos escarzanos sembrados de serafines, por bajo de los cuales se entra a la capilla de san Miguel, de forma cuadrada, alumbrada también por ajimeces y cercada de hornacinas, que ha conservado mejor su retablo de pinturas del siglo XV con la figura del arcángel en el centro.
No menos interesante lo debía contener otra capilla de la izquierda, mas sólo da lugar a deducirlo por su fecha de 1433 y por el nombre del que la fundó " Esta capilla mandó fazer Lope Álvarez de Guzmán sobrino de don Juan de Guzmán de buena memoria obispo de Ávila et empezóse año de mil e CCCC e XXX e III años", inscripción puesta encima de dos nichos.

En su interior tiene un catálogo de obras de arte de gran belleza, retablos, esculturas, pinturas, cuadros, destacando el retablo gótico de la capilla de los Chaves, el Altar Mayor, con pasajes de la vida de San Martín, algunas piezas fuerone expuestas en la exposición de las Edades del Hombre (Catedral de Avila). Una sarga que representa a la Virgen Sentada, con el manto extendido. El púlpito y la pila bautismal en piedra son otras de las joyas.

El suelo del altar mayor está repleto de tumbas dedicadas a nobles, monjes, inquisidores, cuesta especificar a quien corresponde porque el tiempo y el deambular de las visitas han ido borrando las inscripciones.

Toda la obra está realizada de sillería de granito, es notable su armonía y proporción a la vez sobrio y elegante.

D. Manuel Gómez-Moreno, autor del catálogo monumental de Ávila, se trata de
”el edificio mejor razonado y verdaderamente original que encierran los pueblos de esta provincia”.


Castillo


El origen del castillo y del recinto amurallado del que forma parte en su extremo Noroeste, se remonta al siglo XII, pero las importantes reformas y labores de mantenimiento se empiezan a realizar cuando la Villa pasa a ser Señorío de los Obispos de Avila, como asi lo demuestran los distintos escudos en las paredes del castillo.
Residencia de verano de de los prelados del Obispado, se llegó a celebrar un Sínodo Episcopal en Julio de 1.384, convocado por D, Diego de Roeles, Obispo de Avila.
En la Baja Edad Media la Iglesia tenía un gran poder no solamente en política, en el ejército y en el alma de los fieles. Est aspecto hacía que los Reyes y nobles tuvieron en cuenta las opiniones de los clérigos.

Hasta el siglo XIX, la Desamortización lo desvincula del Obispado, no sólo es vivienda estacional, ya que se habitó durante el traslado - apartir de 1771- del Palacio Episcopal de Ávila, desde lo que hoy constituye la Casa de la Cultura a su emplazamiento actual.
Hoy pertenece a un particular y su visita de la Torre del Homenaje no está permitida, se comenta que cuenta con frescos del siglo XV de verdadera belleza.


El edificio primitivo data de mediados del siglo XIV, con patio central cuadrado alrededor del cual se distribuyen las estancias, hasta en tres alturas, construidas la mayoría a raíz de la reforma efectuada en el siglo XVI; el porche, la panera formada por tres habitaciones, la torre del homenaje, las caballerizas de ladrillo y adobe, y el llamado "patio de los conejos".
Esta fortaleza supone el refuerzo de la defensa de una de las puertas que existían , hoy desaparecida. En su origen, se entraba al castillo, por el lado occidental, protegido por el la toore circular de la esquina y la torre del homenaje; más tarde, se abrió otra puerta en el lado Suroeste y un acceso en alto en la torre del homenaje, fuera del recinto.

Se conservan las puertas falsas de arco de medio punto, muy restauradas, que eran utilizadas en caso de peligro. La torre del homenaje, de modestas proporciones, es la parte mejor conservada, con planta baja de cubierta plana con decoración pictórica en las paredes.

Las pinturas de la planta baja se componen de un zócalo en rojo dividido en cuarterones con motivos geométricos y vegetales, a excepción de un caballero con escudo de barras de inspiración múdejar , y por encima las siguientes escenas: dos mujeres conversando, dos hombres con vestidos típicos del siglo XVI, dos caballeros en un torneo, un centauro ...,etc.

Restos de Muralla


La entrada al pueblo según se viene de la carretera que sale de la N-110, nos encontramos con la Puerta de la Villa del Siglo XV, con un arco apuntado de estilo gótico, es parte de la antigua muralla y de los pocos vestigios que quedan de ella. Sirve de lugar de encuentro y bienvenida de todos los visitantes del pueblo.
Hay otros restos de la muralla alrededor de la calle que da la vuelta al pueblo.


Puente de Chuy


El puente de Chuy se encuentra al norte de la Villa, seg´n se vien de Villatoro, y es de estilo románico.

Otros


Hay otros tesoros dignos de ver en la Villa, casas que mantienen su tipo de construccción con escudos heráldicos que nos cuentan quienes fueros sus propietarios, el suelo adoquinado del pueblo que nos recuerda como se construía en la Edad media.

Más fotos

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Entrada a la iglesia

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Vista del castillo

Vista torreon castillo e iglesia
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